CASTILLO SAN FELIPE
"BELLA ESTRUCTURA DE ANTIGÜEDAD"
El Castillo
San Felipe es una obra de arquitectura militar, también conocida
como Castillo Libertador, localizada en la base naval Agustin Armario de Puerto Cabello, Venezuela.
La realización fue propuesta por el gobernador de la Providencia de Venezuela, Lope Carrillo de Andrade Sotomayor y Pimentel en
1729. Fue construido en el período comprendido entre 1732 y 1741 en honor al
rey de España Feipe V de Borbón.
Su objetivo principal era proteger el puerto y las mercancías de la Real Compañia Guipuzcuana,
que manejó por muchos años el monopolio comercial
entre Venezuela y España. Era la época de la pirateria y
las pugnas entre España, Holanda, Francia e Inglaterra por
el dominio de los mares. Este castillo sirvió como refugio de la ciudad en el
período colonial y junto al Fortin Solano formaba parte de un complejo sistema de
fortificaciones similar, aunque a menor escala, al de Cartagena de Indias en Colombia .
El comodoro británico Charles knowles (1704-1777)
fue el primero en comandar un ataque naval al castillo en 1743 en el marco de
la Guerra del Asiento. Desde el 4
de abril hasta el 13 de mayo de 1743, en que la nave insignia de la escuadra se
aleja, fue un constante bombardeo, desembarque de tropas, canje de prisioneros
y hasta permiso a los ingleses para la toma de agua en la desembocadura del río
Borburata. Durante este ataque los ingleses dispararon un aproximado de 900
bombas, de las cuales impactaron 40 en el castillo, aunque el daño en las
murallas, cuarteles y baterías no fue proporcional al inclemente bombardeo. El
ataque inglés dejó 30 muertos, entre los que se cuenta el Condestable del
castillo y 60 heridos.
En
la noche del 24 al 25 de octubre de 1799, seis botes y lanchas procedentes de
la fragata inglesa HMS Surprise asaltaron el navío Santa Cecilia (antes HMS
Hermione) que los amotinados habían entregado a los españoles. La sorpresa
fue total y el bombardeo de las piezas del castillo fue inefectivo; los escasos
soldados de guardia fueron fácilmente arrollados. El capitán Hamilton y sus
hombres se apoderaron del alcázar del barco luego cerraron las escotillas,
dejando a la tripulación -aún somnolienta- encerrada, limitándose a pegar tiros
y sablazos a los confinados. Eso explica que los españoles sufrieran 119
muertos y 57 heridos. Sin embargo, los ingleses no tuvieron una sola baja,
únicamente 12 heridos, entre ellos el capitán Hamilton.
En 1806 la flota realista
escoltó a las goletas Bee y Backus de la
fracasada expedición libertadora de Francisco de Miranda hasta Puerto Cabello junto a 58 prisioneros que fueron encerrados
en las bóvedas del Castillo de San Felipe. En represalia, 10 prisioneros, en su
mayoría estadounidense, fueron ahorcados y
descuartizados en la explanada del castillo el 21 de julio de 1806. Los demás
sufrirían prisión por más de diez años. Las víctimas han sido consideradas como los primeros mártires no hispanos de la independencia
de la América Española.


